Posicionamientonline           Posicionamientonline

Que Dios te Bendiga Clemente

by admin on Mar.20, 2008, under Posicionamiento web

He seguido junto a un amigo los últimos escritos de Cristián Warnken sobre la partida de su hijo Clemente. Lo primero que me llevó a leerlo fue curiosidad morbosa de saber como un hombre con tanta sabiduría y conocimiento se estaba enfrentando al dolor más grande del mundo, según mi percepción, la pérdida de un hijo.

Como padre de dos niños pequeños, me conmoví hasta las lágrimas al hurgar en el dolor ajeno, pero que se me hacía muy propio al identificarme con la pérdida.

Es que creo que no debe haber dolor más grande que el perder un hijo.

Pese a que en un principio me situé como un espectador en la vitrina de su corazón, a medida que se fueron publicando sus columnas fui conectándome más con la sensación de la pérdida. Aún más, al llegar a casa y tener la dicha de tocar, abrazar, jugar y conversar con mi hijo mayor (4 años).

Al buscar en su corazón destrozado, pensando en que sólo iba a encontrar sólo la pena y la inmensa melancolía de la pérdida, encontré algo que me hizo pensar en que, tal vez sin quererlo, había un propósito en todo esto. Encontré una reflexión: no hay ninguna razón, pensamiento, idea, religión, filosofía, ni conocimiento que pueda consolar a un padre al perder a un hijo. Nada tiene sentido después de experimentar semejante sufrimiento.

Tal vez porque la razón no satisface el sentimiento porque el pensamiento es insuficiente para el corazón o porque las ideas gobiernan la frontera de la emoción.

Sin embargo, debo confesar que el dolor derramado en el papel (o en internet) por Cristián me sacudió el alma y me remeció, me puso el cable a tierra, regalándome, tal vez, los mejores momentos con mis dos pequeños hijos.

Sí, porque ha veces el ruido, la gente, el tiempo, el trabajo, la economía nos emplean por completo el pensamiento y apenas dejamos espacio para que nuestra conciencia reflexione sobre el propósito de tanta tormenta, de tanta locura ordinaria, de tanto descuento.

Cristián nos trajo y nos llevó a volver al origen, a nuestra causa primera, a darnos cuenta de que nuestro propósito en la vida es amar. AMAR CON MAYUSCULA. AMAR.


Leave a Reply

Looking for something?

Use the form below to search the site:

Still not finding what you're looking for? Drop a comment on a post or contact us so we can take care of it!